Etiqueta: Valure

duque-el-hombre-del-ano

Iván Duque llegó al Congreso hace 4 años y rápidamente se convirtió en un senador estrella. Deslumbró por su juicio, disciplina y don de gentes. En la opinión pública logró abrirse espacio como vocero de temas económicos y entre los medios de comunicación se volvió fuente calificada para comentar y discutir asuntos de relevancia nacional. Sus colegas lo eligieron en dos oportunidades como el mejor Senador y su partido rápidamente lo catapultó a lugares de privilegio, brindándole la oportunidad para que se luciera en debates, con proyectos de ley e intervenciones. Su papel en la oposición al plebiscito de 2016 lo volvió una figura nacional.

 

Respetuoso en el diálogo político con adversarios ideológicos, así como poco camorrero, decidió no comprar las peleas aquilatadas durante años por su grupo parlamentario, asunto que lo ubicó en el centro del Centro Democrático.

 

Repitió en su precampaña presidencial la metodología de talleres democráticos que llevó a Uribe a la Casa de Nariño en 2002 y superó luego a cinco copartidarios con quienes se midió en casi 40 debates regionales que terminaron con la definición de un candidato único seleccionado a través de un proceso de revisión de encuestas. En marzo, compitió por la candidatura definitiva ante Marta Lucía Ramírez y obtuvo más de 4 millones de votos, convirtiéndose así, en el candidato por fin oficial de una coalición de centro derecha que tenía serias posibilidades de llegar a la presidencia de Colombia.

captura101

 

Polémica en Colombia ante revelador video en el que aparece el excandidato presidencial y actual senador Gustavo Petro recibiendo una alta suma de dinero en efectivo.

Las imágenes fueron dadas a conocer por la senadora del partido Centro Democrático Paloma Valencia en el debate sobre la corrupción de Odebrecht en Colombia y ya están en poder de la Fiscalía y de la Corte Suprema de Justicia.

Gustavo Petro respondió a través de twitter, reconoció que recibió el dinero, aseguró que provenía de un préstamo, que no tenía procedencia ilícita y que quien lo grabó buscaba chantajearlo con el video en el futuro.

En el programa La Noche, el senador de la coalición decentes Gustavo Bolívar, el exviceministro y exprecandidato presidencial, Rafael Nieto y el analista político y consultor de asuntos públicos y de gobierno, Nicolás Uribe, debaten sobre lo que representa este video, sus implicaciones jurídicas y las explicaciones que entregó el actual senador Gustavo Petro sobre las razones, la procedencia del dinero y las circunstancias en las que fue grabado recibiendo fajos de billetes en efectivo.

Redacción La Noche

captura5

Una nueva edición se ha publicado del famoso Doing Business del Banco Mundial. Con este, Colombia ajusta ya tres años de deterioro consecutivo en su posición global y se ubica en el puesto 65 entre 190 economías que se evalúan en el estudio. Nos encontramos en la mitad de la tabla, por debajo de Chile (56) y México (54) y apenas por encima de Costa Rica (67) y Perú (68). Venezuela (188) y Bolivia (156) son ejemplo elocuente de los efectos perversos de una ideología que tiene como principio de la acción política el maltrato a la empresa. Nuestro país, para hablar con franqueza, es un destino poco atractivo para la inversión, pues por encima nuestro se encuentran alternativas más seguras, más confiables y con mejores instituciones.

 

A Colombia le va bien en materia de obtención de créditos (3) y protección de inversionistas minoritarios (15), pero terriblemente mal en materia de cumplimiento de contratos (177) y pago de impuestos (146). Frente al informe del 2017, empeoramos en seis de los diez indicadores y bajamos seis lugares.

captura1

Esta semana finalmente fue publicado el informe de 2017 sobre el monitoreo de cultivos ilícitos adelantado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc). Su contenido pasó por los medios sin pena ni gloria, seguramente por cuanto ya no es noticia afirmar que nadamos en coca.

 

En todo caso, vale la pena leer el informe, en tanto no sólo contiene los datos sobre el incremento exponencial de la siembra de coca en los últimos años, sino que además está lleno de datos y cifras que en su conjunto son el relato perfecto de la desidia que el gobierno anterior tenía por el tema. El reporte es demoledor con la política oficial, y si no fuera tan diplomáticamente crítico y no estuviera lleno de logos de Naciones Unidas, podría hasta pensarse que tiene origen en cualquier pluma afilada de la oposición.

7 Sep 2018 – 3:20 PM

Por: Nicolás Uribe Rueda


dosis

Por fin parece estar abriéndose camino un nuevo consenso ante el problema del consumo de sustancias psicoactivas en Colombia y se vislumbra la posibilidad de regular una actividad que debe tener restricciones con ocasión de su naturaleza y la manera en que llega el producto a las manos de los consumidores. El debate se empieza a sacudir finalmente de todas las mentiras que lo vienen acompañando desde hace lustros, cuando se sostuvo de manera sistemática, por ejemplo, que cualquier opción para controlar la actividad buscaba la penalización por la puerta de atrás y equivaldría a la judicialización y encarcelamiento de adictos y consumidores.

Es también notorio en el ambiente el cambio de actitud ciudadana ante el denominado “derecho al consumo”, y se percibe el cansancio y la reacción de la sociedad frente a quienes pretendieron confundir el libre desarrollo de la personalidad con la promoción de una actividad nociva para la salud, que en no pocas ocasiones fue presentada como liberadora, inocua y bonachona. El abuso en el debate en sus épocas de mayor calentura logró incluso presentar a los no consumidores como retrógrados, morrongos, pacatos y hasta pusilánimes; seres totalitarios imbuidos de creencias religiosas perniciosas cuya misión era imponer una idea de sociedad a la medida de sus preferencias y en contravía de la libertad de todos los demás.

untitled

Es difícil encontrar un etiquetamiento tan burdo, tonto e inútil como el que surgió por cuenta del plebiscito de 2016, en donde se impusieron las categorías de amigos de la paz y de la guerra. Aún estamos viviendo los efectos de tan nefasta división y lo cierto es que se perdió la oportunidad de construir de manera mayoritaria un consenso que nos permitiera a todos sentirnos cómodos con las dosis de justicia, verdad y reparación que todo proceso de paz implica.

 

Iván Duque y Gustavo Petro disputarán la presidencia de Colombia el próximo 17 de junio. Durante estas tres semanas ambos buscarán el apoyo de los ciudadanos que votaron por los candidatos que no pasaron a la segunda vuelta electoral.

 ntn24

Haga Click aquí o en el en el Video para ver el programa:

Cómo serán las estrategias?, ¿quién se quedará con la mayor cantidad de votos del centro?, y ¿cuales serán las alianzas que definirán el nuevo presidente de Colombia?

En el programa La Noche desde tres angulos de opinión distintos, la politóloga Susana Muhamad,  el excongresista y consultor Nicolás Uribe y el columnista de opinión Juan Pablo Estrada, analizan la disputa por la presidencia que en los próximos 19 días protagonizarán en Colombia los candidatos Iván Duque y Gustavo Petro.

18 May 2018 – 10:45 PM

Por: Nicolás Uribe Rueda

 

adam-smith-karl-marx-696x391

Cada cuatro años nos jugamos el futuro en las urnas, y cada cuatro años hay razones de fondo para afirmar que esa, antes que cualquier otra, será la elección más importante de la historia de Colombia.

 

Sin embargo, en esta ocasión hay algo nuevo en el menú de posibilidades electorales. Se trata de una opción política que, inicialmente de manera soterrada, pero después perfectamente abierta y franca, promete un cambio de modelo económico que propone la relativización de la propiedad privada conforme a su criterio de interés público; presenta fórmulas alternativas para sustituir actividades económicas consideradas indeseables y promueve como solución a cada problema económico una institución pública que logre aquello que el sector privado ha sido incapaz de resolver.

 

Se trata del programa de un “ingeniero social” que descree del mercado y sus asignaciones y se sabe dueño de la fórmula mágica para determinar, mejor que cada uno de nosotros, lo que a cada uno de nosotros nos conviene. Por eso, quiere expropiar tierras para darles el uso que él considera conveniente; por eso propone sustituir las cadenas hoteleras por turismo residencial y por eso, entre tantas otras cosas, perseguirá con toda clase de artimañas administrativas y tributarias aquellas actividades económicas constitucionalmente protegidas, que resultan, según él, nocivas para el bien común: la palma, el petróleo, el carbón, los fondos privados de pensión, la banca privada, la caña y la generación de energía, entre otras tantas.

No sobra recordar que la pérdida de la libertad económica representa casi siempre la puerta de entrada al autoritarismo. El intervencionismo estatal —afirma Mario Vargas Llosa en su último libro— tiene una dinámica propia que, puesta en marcha, no puede detenerse ni retroceder, y obliga al planificador a incrementar su intrusión en los libres cambios hasta acabar con ellos. Intromisión que luego se encarga de decidir sobre lo más íntimo de las personas.

 

Hay que decirlo sin eufemismos, pero también sin exageraciones que impidan la serena reflexión. El candidato Petro propone a Colombia un modelo económico que estigmatiza la generación de riqueza, que desestimula el esfuerzo privado y maltrata al empresario. Promueve, eso sí, la creación de un individuo que dependerá exclusivamente de la generosidad de un Estado inmenso y de sus dádivas. Estatizar las propiedades productivas y planificar la economía no es democrático ni hace libre a nadie; como tampoco es posible que el Estado reparta la riqueza que no han creado los particulares. Hace siglos se hizo obvio que el altruismo no genera progreso: nadie come carne gracias a la generosidad del carnicero, decía Adam Smith.

21 Abr 2018 – 12:30 AM

Por: Nicolás Uribe Rueda

paz-justicia

 

El Acuerdo Paz es un compendio extenso y farragoso de cláusulas y manifestaciones de voluntad cuya interpretación ha significado interminables deliberaciones respecto de su alcance y conveniencia para el país. Durante años, nos hemos concentrado en debatir, argumentar e incluso insultar sobre unos pocos temas del acuerdo, precisamente aquellos que identificamos como la fuente principal de división entre los colombianos.

 

Es lamentable, sin embargo, que pase desapercibido el debate sobre la situación de la guerrillerada, la base de la guerra y la fuente de la paz. Sobre ello poco se habla, poco se dice y nada se discute. La paz, realmente, no pasa por las curules del Congreso de los jefes de las Farc, sino por la capacidad institucional del Estado para ofrecer oportunidades reales y garantizar la presencia oficial en antiguas zonas de conflicto, para que la reintegración económica sea eficaz y no simplemente una etapa de migración entre personas que transitan de un grupo terrorista a una banda criminal con diferente denominación y origen.

 

Por eso, vale la pena mirar con atención el último informe del secretario general de las Naciones Unidas dirigido al Consejo de Seguridad en donde da cuenta del avance de la Misión de Verificación en los últimos tres meses. En el informe se describe una desalentadora realidad sobre los excombatientes, que parecen estar casi abandonados a su suerte, o a lo que es lo mismo, a la simple entrega de un estipendio mensual que llega al 87 % de los exmiembros de las Farc y se paga a cerca de 10.335 personas. De resto, casi todo son problemas. Los espacios territoriales son un foco de desidia y, a meses de extinguirse, algunos aún no cuentan con luz y agua o saneamiento básico. De acuerdo con el informe, la entrega de alimentos tiene constantes interrupciones, hay déficit de medicamentos y durante dos de los tres meses que abarca el informe no hubo galenos para atender a las personas.