Etiqueta: reforma a la justicia

Por: Nicolás Uribe Rueda

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Con el arranque de la campaña presidencial ya estamos viendo documentos y propuestas concretas en materia de salud, educación, pensiones, infraestructura, seguridad, productividad y tantas cosas más. Para ser francos, los electores vamos a contar con una amplia baraja de candidatos que representan posturas diversas sobre los problemas nacionales; desde aquellos que se inspiran y se nutren del socialismo del siglo XXI, hasta quienes defienden el mercado y las libertades individuales. Lo cierto es que hay candidatos para todos los gustos y de todos los pelambres.

Es poco probable, sin embargo, que la gente decida su voto en razón a alguna propuesta temática específica y, por el contrario, es previsible que la implementación de los acuerdos de La Habana y la lucha contra la corrupción sean no sólo los asuntos más visibles durante la campaña, sino también los factores decisivos en la conformación de la voluntad electoral de los ciudadanos. A ello contribuyen el desafío cínico y sistemático de las Farc a la verdad y a la inteligencia de la gente y la presencia diaria de escándalos de corrupción que afectan a todos los poderes públicos.

25 Ago 2017 – 9:00 PM

 

Trinos

Es costumbre en nuestro medio atribuir propiedades mágicas a las reformas legales y constitucionales. Ahora, por ejemplo, se jura y perjura que con la nueva reforma política que se debate en el Congreso se logrará mejorar la calidad de la política. Sin embargo, vale la pena de vez en cuando recordar que la mejor reforma a la política poco tiene que ver con modificar la edad de acceso a cargos públicos, cambiar la estructura del Consejo Electoral o incluir la democracia interna en los partidos, entre muchos otros temas. Lo más relevante, lo único eficaz, es simple y llanamente el cumplimiento de la ley y la aplicación de la justicia. Para ello, vale la pena darse una vuelta por el Código Penal y su título XIV, en donde en 16 artículos se consagra aquello que no puede hacerse en contra de los mecanismos de participación ciudadana. Si en Colombia estas conductas no se presentaran, esto, más que cualquier cosa, tendría un efecto cierto, específico y virtuoso en la calidad de la política y en la promoción de los mejores a los cargos públicos.