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Junio 12 2018, 17:45
Nicolás Uribe, analista político, habló con NTN24 sobre la segunda vuelta presidencial en la que Gustavo Petro e Ivan Duque se medirán en las urnas. Para ver el Programa haga click aquí:
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ELECCIONES COLOMBIA 2018

Nicolás Uribe, analista político, habló con NTN24 sobre la segunda vuelta presidencial del próximo domingo y dijo que “hay una alta probabilidad de que Iván Duque sea el próximo presidente de Colombia”, porque “matemáticamente es muy complicado que Gustavo Petro logre hacerse a la Presidencia”.

“Si el voto en blanco logra engendrar un gran movimiento le podría afectar a los candidatos”, señaló Uribe.

Con referencia a los retos que tendrá el próximo presidente de Colombia, Uribe señaló que cualquiera que sea tendrá que ponerle fin a la controversia, además de la reactivación económica del país, “superar la polarización alrededor del acuerdo de paz, lograr un acuerdo alrededor de la reforma a la justicia”.

“Estas elecciones son muy importantes porque esta elección no tiene que ver con matices o con tendencias políticas, tiene que ver con modelos de Estado, con formas de gobierno, con tipos de ideologías”, agregó Uribe.

Redacción NTN24

 

 

Los invito a que vea aquí completo el programa ZOOM a la Noticia, que grabamos el 13 de junio, de cara a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Para verlo, haga click aquí

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Recordemos cuales fueron los resultados de la primera vuelta electoral del pasado 27 de mayo. Allí el exsenador Iván Duque logró posicionarse en primer lugar con 7.569.693 votos, lo que representó un 39,14% y en segundo lugar se ubicó el exalcalde de Bogotá, Gustavo Petro con 4.851.254 votos, el 25,8% de respaldo. Ahora la meta de cada uno es conquistar los 6 millones de votos de los colombianos que en primera vuelta eligieron las opciones del centro.

Tras el triunfo que le dio el paso a la segunda vuelta, el candidato del Partido Centro Democrático Iván Duque, sumó el respaldo oficial del Partido Conservador, y de gran parte del Partido Liberal, bajo la orientación del expresidente César Gaviria. Además, el excandidato vicepresidencial Juan Carlos Pinzón anunció también que votará por el exsenador el próximo 17 de junio.

Por su parte, el candidato Gustavo Petro ha recibido el apoyo de importantes sectores políticos, entre ellos una fracción del Polo Democrático y del Partido Alianza Verde movimientos que respaldaron en la primera vuelta al excandidato Sergio Fajardo.

Redacción Zoom a la Noticia

Por: Nicolás Uribe Rueda

Ajustamos varios lustros quejándonos de la polarización y de la incompetencia de nuestros líderes para acordar las reformas que necesita Colombia; reformas que, vale la pena recordar, no son escasas ni de poca monta, como las que reclaman a gritos el sistema electoral, la justicia, las pensiones y el régimen tributario, por sólo mencionar unos ejemplos. También nos lamentamos de las divisiones insuperables entre líderes políticos y de sus discursos incendiarios, de sus peleas intestinas, de sus insultos, de las puñaladas traperas y de los rufianes de equina. Son ya, por lo menos, seis años agarrados de las mechas por cuenta de las bondades y defectos del proceso de paz. ¡Ha sido más que suficiente!

Ahora, sin embargo, la situación empieza a cambiar, y la candidatura de Duque parece estar logrando lo que tantos reclamaban; se construye un ambiente propicio para superar los odios, restablecer el diálogo político y tramitar institucionalmente las divergencias que enturbian tanto el ambiente político. ¿Qué mejor para Colombia que se conformara pronto una coalición de gobierno que permitiera las reformas aplazadas? ¿Acaso esta no es una oportunidad para que cese la utilización política de la justicia y sus operadores vuelvan a sus fueros? ¿Podríamos unir al país en torno al proceso con las Farc, introduciendo modificaciones, esta vez sí, de alcance nacional, en donde nadie quede fuera? ¿No queremos como sociedad acuerdos en materia de desarrollo sostenible?

 

Iván Duque y Gustavo Petro disputarán la presidencia de Colombia el próximo 17 de junio. Durante estas tres semanas ambos buscarán el apoyo de los ciudadanos que votaron por los candidatos que no pasaron a la segunda vuelta electoral.

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Haga Click aquí o en el en el Video para ver el programa:

Cómo serán las estrategias?, ¿quién se quedará con la mayor cantidad de votos del centro?, y ¿cuales serán las alianzas que definirán el nuevo presidente de Colombia?

En el programa La Noche desde tres angulos de opinión distintos, la politóloga Susana Muhamad,  el excongresista y consultor Nicolás Uribe y el columnista de opinión Juan Pablo Estrada, analizan la disputa por la presidencia que en los próximos 19 días protagonizarán en Colombia los candidatos Iván Duque y Gustavo Petro.

 Programa La Noche:

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Para ver, haga click en el video

En el programa La Noche de NTN24, Desde tres posturas de opinión distintas el exsecuestrado por las FARC, Jhon Frank Pinchao, el analista político Nicolás Uribe y el congresista del Polo Democrático Alirio Uribe hablan de lo que representa que un sindicado de narcotráfico como ‘Jesús Santrich’ pueda evadir la cárcel y recibir un tratamiento especial en una sede eclesiástica.

En primicia el Presidente del Tribunal Eclesiástico de Bogotá, Monseñor Pedro Mercado cuestiona la decisión de que el extraditable dirigente del partido FARC, alias Jesús Santrich, haya sido trasladado a una casa religiosa del episcopado colombiano luego de un mes en huelga de hambre.

El prelado aseguró que este “es un mensaje erróneo a la sociedad amparado en una bendición de la iglesia” y señaló que el caso Santrich demuestra que en Colombia la justicia no es igual para todos.

“Tenemos una justicia sometida al chantaje”, señaló el Monseñor.

 

23 Mar 2018 – 3:15 PM

Nicolas Uribe Rueda Bogota enero 20 2018 foto Guillermo Torres revista Semana

 

Por: Nicolás Uribe Rueda

El comportamiento de los electores en las urnas no deja de sorprender, y por ello cada vez resulta más complejo predecir algún tipo de desenlace en materia electoral. Ganó el brexit en el Reino Unido y Trump se impuso holgadamente. Aquí, el No sorprendió en las urnas, pese a que todas las encuestas anticipaban una paliza, y hace 15 días dos candidatos en las consultas interpartidistas obtuvieron tan altas votaciones que, en las encuestas subsiguientes, aparentemente descremaron la contienda electoral que hasta hace pocos meses tenía más de 30 candidatos.

 

Esta campaña tiene elementos inéditos y comportamientos sorpresivos. Para empezar, vale la pena señalar que el tema de la paz ha pasado a segundo plano y, por cuenta de la pobreza en la implementación en los acuerdos y la irremediable impertinencia de las Farc, ya son pocos los que se atreven a sostener que a lo negociado no hay que hacerle cambios sustanciales. Las Fuerzas Militares reconocen la dimensión de las disidencias, la coca crece sin control, los niños no fueron devueltos, asesinan a líderes sociales y la mayoría de los desmovilizados ni se sabe dónde están.

 

El factor venezolano, encarnado en la contienda por Gustavo Petro, hizo que la gente empezara a anticipar su decisión y renunciara probablemente al candidato de su primera preferencia para sumarse a quien no le disgusta del todo, pero parece más fuerte, para derrotar la amenaza populista y totalitaria del chavismo. Y, así las cosas, a pesar de que la desigualdad y la indignación en nuestro país es grande, el malestar de la gente con la política es creciente y el desprestigio institucional está en sus peores niveles, el millón de migrantes venezolanos y las imágenes sistemáticas de la tragedia creada por el Socialismo del Siglo XXI parecen estar vacunándonos, al menos por ahora, de apelar a una salida semejante a la que se aplica en Venezuela.

Por: Nicolás Uribe Rueda

Programa juan

Mañana, más de 36 millones de personas tienen la oportunidad de salir a votar para elegir a las personas que podrían impulsar las políticas públicas que necesita el país. Lo más probable, sin embargo, es que ni siquiera la mitad de ellos se acerquen a las urnas y por diferentes razones decidan no decidir sobre su propia suerte.

Mañana se empezarán a decantar las incertidumbres de los últimos meses y empezaremos a entender las dimensiones reales de los partidos, conoceremos sus máquinas electorales, así como la posible configuración mayoritaria del poder en el Congreso, y también veremos la capacidad real de persuadir votantes por parte de algunos candidatos.

Yo por mi parte votaré por muchas cosas a la vez encarnadas en mis candidatos al Senado y a la Cámara. En primer lugar, lo haré por gente honesta, que creo comprende a cabalidad que el ejercicio público es un apostolado que no está hecho para quedarse con el honor, sino para asumir con entereza la responsabilidad.

Vivimos hablando de las TIC, de su necesaria apropiación en la vida cotidiana, de la forma en que podemos ahorrar tiempo y dinero, de la importancia de que el Estado sea ágil en brindar información, en unificar sistemas, y hasta soñamos con la idea de poner a la tecnología como herramienta líder en la lucha contra la corrupción.

Sin embargo, cuando el Estado se decide en serio a usar las TIC para ahorrar plata y hacernos la vida más fácil, salimos a oponernos soterradamente con toda clase de improcedentes argumentos; parecemos tirados como vaca muerta en la autopista de las transformaciones tecnológicas, sin entender que ya no todo se hace con papel y lápiz.

Para darles una idea, ese censo casa a casa, que ahora tantos parecen extrañar y que buscan convertir en patrimonio de seriedad de la información estadística, requiere la contratación de más de 30.000 censistas, la capacitación de 75.000 personas, la impresión de 1’200.000 mapas, la compra de miles de aparatos de captura de datos, la distribución del equipo para los empadronadores y la contratación de una logística desproporcionada que garantice la recolección de la dotación, la transmisión de la información y la verificación de la captura de datos de cerca de 14 millones de hogares que deben visitarse uno a uno. Facilito e infalible, ¿no?

En Colombia el paro y la protesta son el pan de cada día. Con razón o sin ella, protestan los maestros y los estudiantes, los pilotos y los controladores aéreos, los jueces y los reclusos, los campesinos, los indígenas, las negritudes, los transportadores, los cocaleros, los arroceros, los mineros ilegales, los usuarios de sistemas de transporte, los taxistas, los bicitaxistas, los mototaxistas, y los moteros; así como también lo hacen los comerciantes, los recicladores, los de la salud y los del petróleo, los empleados de los bancos, y con el mismo derecho, protestan también las prostitutas.

Con frecuencia, además, las protestas terminan en desmanes, en la avería de monumentos, en el deterioro de paredes, en enfrentamientos con la policía, en la destrucción de vías, en la obstrucción de carreteras y en la quema de camiones. Los abusos pocas veces concluyen en sanciones y las fechorías se absuelven sin reparos. La verdad, es que en Colombia el derecho a protestar, a pesar de estar reglado, se ejerce casi siempre, de manera casi ilimitada.

26 Ene 2018 – 10:00 PM

Por: Nicolás Uribe Rueda

 Foto Guillermo Torres revista Semana

Estamos entrando por fin en el momento de definiciones programáticas de cada uno de los candidatos presidenciales. De aquí en adelante empieza a acabarse el espacio para las ambigüedades, los lugares comunes y el silencio. La hoja de vida será evaluada, se revisará su conocimiento del país y la profundidad de sus declaraciones. Espantando como maleza la suciedad de la campaña que se viene, cada uno buscará conocer a fondo a su candidato y descartar también a los demás al escudriñar su vida y obras. Así, cada uno de nosotros definirá su voto.

Pero ¿quiénes somos nosotros? Muchas de estas respuestas están en la última encuesta de cultura política del DANE, publicada a finales de 2017, en donde más de 25.000 personas fueron preguntadas sobre su manera de entender y evaluar la democracia colombiana.