Etiqueta: Gobierno nacional

7 Oct 2017 – 12:00 AM

Caracol Elecciones

Colombia se dirige sin prisa pero sin pausa hacia la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente. No solo porque existe, como lo hemos venido diciendo desde años atrás en esta columna, un bloqueo institucional que impide resolver los problemas estructurales del Estado, sino también porque el desprestigio de las instituciones aumenta a la velocidad de la luz y sólo una refundación de las mismas sirve para enmendar el entuerto en el que nos encontramos. Contribuye a este fenómeno el importante bloque de reformas constitucionales que se impulsó con ocasión del proceso de paz a pesar de que el plebiscito fuera derrotado en las urnas y no fuera posible un acuerdo nacional para implementar el proceso en un marco de unidad y mínimos consensos. Tenemos ahora, ciertamente, no solo un problema de descuadre en el modelo de pesos y contrapesos que impide el equilibrio y los límites del poder, sino también, graves dificultades de legitimidad.

15 JUL 2016 – 9:14 PM

Nicolás Uribe Rueda

El debate político colombiano anda superándose en levedad a cada instante. Y así sucede porque nos hemos empeñado en sustituir la deliberación con el etiquetamiento de las ideas y la simplificación de la posición de las personas.

Así sucede en la mayoría de temas de relevancia nacional, empezando por supuesto con el tema de la paz, pero continuando con todos aquellos asuntos en donde se presenta una elemental discusión política. A la larga, las ideas están quedando atrás y cada controversia termina ignorando el fondo del problema y centrándose exclusivamente en la identidad y origen de las personas que participan del debate.

La verdad es que nos estamos llenando de fundamentalismos que están convirtiendo la política en una actividad sinónimo de la intransigencia, en donde el diálogo es escaso y las posibilidades de alcanzar acuerdos, tan necesarios para emprender reformas estructurales, parecen no tener espacio. Nos resulta difícil hablar y casi que imposible entendernos cuando tantas voces andan empeñadas en vengar viejos rencores.

25 MAR 2016 – 3:24 PM

Comercial Blu Radio

Siento un repudio automático frente a los dictadores de todos los pelambres.

Sus actuaciones a mis ojos son inaceptables y los malabares que practican para aparecer como estadistas que operan en beneficio de sus pueblos me parecen repugnantes. Los hermanos Castro, otrora barbudos revolucionarios que encarnaron el derecho a rebelarse frente a un gobierno injusto, no tardaron en convertirse en matones que buscaron desvanecer todo aquello que no comulgaba con su interés por perpetuarse en el poder. La aparente serena ancianidad de los hermanos Castro Ruz, no hay que olvidarlo, viene precedida de más de 50 años de abusos, arbitrariedades, torturas, fusilamientos y persecuciones, incluso de sus propios compañeros.

11 MAR 2016 – 9:00 PM

NIcolás Uribe Rueda

Colombia ha sido exitosa en su estrategia de inclusión digital durante los últimos años. Cada año más personas pueden acceder al mundo de oportunidades que brinda internet. C

Con un crecimiento cercano al 3.000% desde el año 2000, en 2015 más de 28 millones de colombianos pudieron conectarse a la red, representando el 60% de la población. De acuerdo con cifras de estudios oficiales, el 54% de quienes tienen acceso a internet navegan todos los días y lo hacen en promedio durante 2,6 horas diarias. Probablemente el 50% de las líneas celulares activas en Colombia permiten conexión a la red y 6 millones de colombianos pagan una suscripción a internet fijo. En el mundo son más de 3.000 millones de personas las que están conectadas y en una década otros 3.000 millones de personas se integrarán a las oportunidades que brinda la tecnología gracias a las nuevas posibilidades de conectividad y a la reducción de los costos en el acceso a la señal y a los terminales.

NICOLÁS URIBE RUEDA 23 OCT 2015 – 3:26 PM

Nicolás Uribe Rueda

Hace poco más de un año, interesado en entender la dimensión del fraude electoral, decidí hacer un breve estudio sobre la configuración del censo electoral en municipios que tuvieran entre 5.000 y 6.000 habitantes.

Solicité formalmente a la Registraduría el censo electoral de cada municipio y al DANE la proyección de población, incluyendo totales y grupos poblacionales. Busqué información sobre migraciones internas y revisé las series migratorias desde el 85, teniendo en cuenta el envejecimiento de la población y la participación de menores de edad como porcentaje del total. Revisé planes de desarrollo y verifiqué información sobre la configuración poblacional, tomando nota de subsidios, población escolarizada e indicadores de necesidades básicas insatisfechas.

NICOLÁS URIBE RUEDA 11 SEP 2015 – 11:21 PM

Nicolás Uribe Rueda

Maduro no es sólo el jefe de un pintoresco régimen tropical que gobierna en sudadera y es capaz de decir tanta estupidez como el tiempo lo permita en alocución televisada.

No se trata sólo de un presidente que invita a un exjefe de Estado a irse a los puños, que confiesa que roba en un discurso, que maltrata el idioma, que se comunica a través de mangos y que es tan burro que pasa dificultades para pronunciar la palabra analfabetismo.

No. Maduro no es sólo ese desparpajado gobernante que amplió los límites del ridículo oficial hasta lo impensable, en donde es posible culpar al hombre araña de la inseguridad, crear el Viceministerio de la Suprema Felicidad y llamar a millones y millonas de venezolanos a que lean “libros y libras” para que se “instruigan”. Nicolás Maduro no sólo es un incompetente, sino que con eficacia ha logrado consolidar un gabinete a su imagen y semejanza y ha sido capaz de convertir la vulgaridad en regla de conducta aplaudida por las masas. Sus candidatos a la Asamblea proponen sembrar maticas de acetaminofén ante la angustiante ausencia de medicamentos y su ministro afirma en público que la educación no debe nunca permitir que quienes la reciban superen el estado de ignorancia que les obliga a mantenerse militando en el chavismo.

19 JUN 2015 – 7:53 PM

NIcolás Uribe Rueda

Las Farc no firmaron la paz cuando enfrentaron a un gobierno fuerte ni cuando tuvieron uno débil y acorralado como interlocutor.

No aprovecharon su momento de superioridad para lograr un acuerdo que los favoreciera y tampoco aceptaron un sometimiento por cuenta de su debilidad política y militar. A las Farc parece no servirles ningún tipo de proceso: No les gustó el Caguán y sus 42 mil kilómetros, ni Caracas, ni Tlaxcala ni parecen sentirse cómodos tampoco con los mojitos de La Habana. A la guerrilla nunca le alcanza el tiempo para culminar un proceso de negociación y siempre tienen a la mano el argumento de que 50 años de conflicto no se resuelven en apenas unos meses de conversaciones. Las Farc no firmaron la paz cuando todos sus crímenes eran indultables y amnistiables y podrían haber entrado al Congreso, apenas cambiándose el camuflado por un saco y una corbata. Y parece que tampoco lo firmarán ahora, cuando la justicia transicional permite perdonar la base combatiente y condenar solamente a los máximos responsables, incluso a penas mínimas por fuera de establecimiento carcelario.

Por las mesas de negociación han pasado presidentes, negociadores, comisionados de paz, liberales y conservadores, gentes de izquierda, de centro y de derecha. Llegará el papa Francisco y se repetirá la historia. Y es que la voluntad de paz de las Farc no es cuestión de Dios sino del Diablo y por eso les darán la misma medicina que han tomado todos los mediadores anteriores.

NIcolás Uribe Rueda

Desde este semana, más de ocho millones de estudiantes en todo el territorio nacional no tienen clase por cuenta de la decisión de Fecode de iniciar un paro indefinido de maestros. El Gobierno, a través de la ministra Parody, salió de manera firme a enfrentar la situación y hábilmente extendió la discusión a asuntos que van más allá del pliego de peticiones que generó el cese indefinido de funciones.

Entre los asuntos que puso en la mesa, la ministra planteó la necesidad de discutir sobre la calidad de la educación, los sistemas de evaluación y la deficiente prestación del servicio de salud de los docentes. En materia salarial se dijo que nadie en el Gobierno ponía en duda la necesidad de un aumento y que de hecho en las negociaciones que precedieron el paro había sobre la mesa una oferta para incrementar el 10% durante los próximos cuatro años. Esto es bastante, aunque parezca poco frente a las aspiraciones de los profesores. Ya veremos si en la actual coyuntura económica al Gobierno le dan las cuentas para hacer ofertas superiores a las realizadas cuando llegue el momento de levantar el paro.

Pero las dificultades de la educación en Colombia son mucho más complejas que las reivindicaciones sindicales de Fecode, y resulta por lo menos contradictorio dejar sin clases a millones de niños mientras se dice defender la prestación de un buen servicio. No sólo es correcto privilegiar el derecho de los niños a educarse sobre la protesta de algunos profesores, sino que hace bien el Gobierno en plantear incrementos salariales atados a mejoras en la calidad del servicio. Los recientes índices sintéticos de calidad que publicó el Ministerio son francamente deplorables, pues en todos los niveles educativos hay puntajes inferiores a seis, en una escala de uno a diez. Entendiendo que los maestros no son los únicos responsables y que la calidad de la educación responde a múltiples causas, actores y factores, lo que corresponde en momentos de dificultad no es que Fecode convoque paros, sino que promueva reflexiones que permitan contribuir a dar un salto en la calidad de nuestra educación. Pedir aumento sin condiciones, después de tan decepcionantes resultados en las evaluaciones de calidad, equivale a que un niño pida premio luego de haber perdido el año.