Etiqueta: drogas

7 Sep 2018 – 3:20 PM

Por: Nicolás Uribe Rueda


dosis

Por fin parece estar abriéndose camino un nuevo consenso ante el problema del consumo de sustancias psicoactivas en Colombia y se vislumbra la posibilidad de regular una actividad que debe tener restricciones con ocasión de su naturaleza y la manera en que llega el producto a las manos de los consumidores. El debate se empieza a sacudir finalmente de todas las mentiras que lo vienen acompañando desde hace lustros, cuando se sostuvo de manera sistemática, por ejemplo, que cualquier opción para controlar la actividad buscaba la penalización por la puerta de atrás y equivaldría a la judicialización y encarcelamiento de adictos y consumidores.

Es también notorio en el ambiente el cambio de actitud ciudadana ante el denominado “derecho al consumo”, y se percibe el cansancio y la reacción de la sociedad frente a quienes pretendieron confundir el libre desarrollo de la personalidad con la promoción de una actividad nociva para la salud, que en no pocas ocasiones fue presentada como liberadora, inocua y bonachona. El abuso en el debate en sus épocas de mayor calentura logró incluso presentar a los no consumidores como retrógrados, morrongos, pacatos y hasta pusilánimes; seres totalitarios imbuidos de creencias religiosas perniciosas cuya misión era imponer una idea de sociedad a la medida de sus preferencias y en contravía de la libertad de todos los demás.

22 ABR 2016 – 3:21 PM

Nicolás Uribe Rueda

Terminado por ahora el ciclo público y formal de la discusión sobre una política con nuevo enfoque para enfrentar el problema mundial de las drogas (UNGASS 2016), vale la pena analizar cuánto de aquello que decimos en escenarios internacionales estamos efectivamente haciendo en Colombia respecto del manejo interno del problema de la droga.

La propuesta del Gobierno Nacional tiene cuatro elementos: a) Prevalencia de un enfoque de derechos humanos; b) Flexibilización de las convenciones globales para dar mayor autonomía nacional; c) Enfoque de salud pública para atender a los adictos; y d) Combate a las grandes mafias y organizaciones criminales. Todo lo anterior, entre otras cosas, implica dar un tratamiento más humano a los pequeños cultivadores y a los consumidores, desarrollando programas de atención en salud y prevención, enfocar esfuerzos de seguridad para combatir principalmente las ganancias de los traficantes, permitir la investigación científica y el uso medicinal de algunas de estas drogas y trabajar en sustitución de cultivos y creación de alternativas para aquellos que se dedican al negocio de la droga. Por supuesto hay que desterrar la pena de muerte para traficantes individuales y proscribir la penalización del consumo en todas sus dimensiones.