Etiqueta: constituyente

20 Oct 2017 – 9:00 PM

Por: Nicolás Uribe Rueda

 

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Colombia atraviesa por una clara y concreta crisis de representación. No sólo las encuestas, que ponen en el sótano de la favorabilidad a las corporaciones públicas, así lo advierten, sino que también hay indicios graves de que los ciudadanos están buscando alternativas para acceder al poder o tramitar sus preocupaciones por vías alternas, y como consecuencia de la falta de credibilidad, competencia y eficacia de los poderes constituidos y de los hombres y mujeres públicos que los integran y lideran.

Por esta razón los partidos no tienen candidatos y los candidatos no tienen partidos. Cada vez con más frecuencia se apela a plebiscitos, consultas, referendos y constituyentes para precisamente brincarse a los poderes constituidos, de los cuales se presume no estarán a la altura de las demandas ciudadanas. También, las cortes asaltan de manera ilegítima la facultad de legislar e interpretar las normas y los ciudadanos recurren a procesos colectivos de bloqueo que buscan confrontar a concejos municipales, asambleas, policías antinarcóticos o cualquier autoridad que pretenda hacer cumplir la ley o se oponga a sus instintos naturales. Como están las cosas, una protesta tuitera puede revocar una licencia ambiental, una consulta, prohibir actividades lícitas, un cabildo puede quitarle las armas a la fuerza pública y un grupo de campesinos evita con éxito la erradicación forzosa de la coca. Todo en contra de la ley, de la verdad científica y de la conveniencia pública.

Junio 3 de 2016

Nicolás Uribe Rueda

Los colombianos vivimos un frenesí noticioso por cuenta de la avalancha de acontecimientos diarios que es necesario registrar. Pasamos de noticia en noticia y de sobresalto en sobresalto. Un tema muere, simplemente cuando irrumpe algo más escandaloso, impactante o degradante.

Vale la pena entonces prepararnos para lo que viene, pues lo que nos espera en el inmediato futuro será de infarto, de definiciones y de profundas transformaciones. Lo que pasa en la política y en el marco regulatorio, lo que vendrá con ocasión de la implementación de los acuerdos de La Habana y lo que implica la nueva realidad de la economía y de la justicia harán de Colombia en el 2017 un país muy distinto al que tenemos. No sé si para bien o para mal, pero no exagero al decir que a la Colombia de hoy sólo le quedan unos meses de existencia.
Nicolás Uribe Rueda

Tal como lo anuncié en anterior columna, hoy presento algunas de mis impresiones sobre el borrador firmado entre el Gobierno y las Farc en materia de participación política.

En primer lugar, vale la pena advertir que, a pesar de su nombre, el acuerdo no aborda la cuestión fundamental sobre la habilitación de los miembros de las Farc para la actividad política. Este tema será tocado cuando se llegue al punto sobre “el fin del conflicto” y es ahí donde se acordarán la suerte y condiciones de jefes y combatientes que quieran dedicarse a la política. En segundo lugar, es necesario mencionar que este acuerdo no tiene como objetivo fundamental abrir espacios formales para la participación de los miembros de las Farc en el Congreso, asambleas o concejos municipales. Salvo la concreta alusión a las circunscripciones transitorias especiales de paz (cuyo número aún no se define), no hay una sola concesión directa a las Farc, para que por derecho propio y sin pasar por las urnas puedan llegar a corporaciones públicas o cargos uninominales de elección popular.

Nicolás Uribe Rueda

Y arrancó la dinámica del gobierno.

Por: Nicolás Uribe Rueda
Luego de casi ocho meses de controversia política electoral, de parálisis en la administración pública por cuenta de la ley de garantías y de la interinidad en los principales tomadores de decisiones, el Gobierno finalmente se pone en marcha. Y como no son pocas las necesidades y las urgencias con las que arranca este período, el presidente tendrá que definir con claridad sus prioridades y asumir con determinación, así no sea públicamente, la agenda que quiere sacar adelante para los próximos cuatro años.

A continuación algunos datos relevantes sobre la actividad del Congreso que terminó el 20 de Julio de 2014, preparados por el Sistema de Información para la Gestión de Asuntos Públicos -SIDEGAP-

1. Eficacia Por Partido Político

Eficacia por Partido

2. Proyectos de Ley Presentados vs. Aprobados

Proeyctos Aprobados

3. Temas de Mayor Interés

Temas Mayor Interes Congreso

 4. Temas de Menor Interés

Temas Mayor Interes Congreso

NIcolás Uribe Rueda

Por: Nicolás Uribe Rueda

Twitter: @NicolasUribe

No resulta extraño que en medio de la levedad con la que algunos abordan el debate sobre la política de drogas se hubiese pasado por alto la deliberación y el análisis del reciente estudio nacional de consumo de sustancias psicoactivas que presentaron los Ministerios de Justicia y de Salud. El informe, expone la gravedad de un fenómeno que claramente los que viven promoviendo el “consumo inofensivo” de la droga no han podido comprender.

El Gobierno fue el autor o coautor del 43,5% de los proyectos aprobados durante el cuatrienio. 128 iniciativas que no agotaron su trámite deberán ser discutidas por el nuevo Legislativo.

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Foto de la Publicación de El Espectador
El nuevo Congreso iniciará labores el próximo 20 de julio, tras la instalación oficial por parte del presidente Juan Manuel Santos.

 

Sobre el Congreso que termina se ha discutido ya bastante desde el punto de vista cualitativo. Los colombianos conocen y deliberan con frecuencia acerca de las leyes aprobadas y también participan de manera cotidiana en el debate sobre aquello que seguirá pendiente en la agenda de reformas. Sin embargo, poco sabemos desde el punto de vista cuantitativo. Ignoramos cuáles son las prioridades regulatorias de los partidos y su eficacia en la tarea legislativa.

Nicolás Uribe Rueda

A ocho días de las elecciones aún no hay luces sobre quién será el próximo presidente de Colombia.

Sin embargo, lo que parece inevitable es que será un gobierno débil, sin un mandato claro. A la polarización política debe sumarse también la desafortunada herencia que deja esta campaña, la división de los partidos políticos, la pobre gobernabilidad en el Congreso y un puñado de instituciones sin credibilidad.

Y esto no sería un gran inconveniente si no fuera porque Colombia necesita de consensos generosos para sacar adelante iniciativas importantes para lograr crecimiento y equidad. Sin embargo, son muchos los temas que no saldrán bien si simplemente se tramitan con el aplastamiento de la oposición y del triunfo de unas facciones políticas sobre sus opositoras. Empecemos por hablar de la reforma a la justicia.