NICOLÁS URIBE RUEDA 4 JUL 2014 – 10:39 PM
Nicolás Uribe Rueda

El próximo semestre no tendrá Mundial, pero habrá política para rato y terminará siendo tan apasionante, entretenida y tentadora como ha sido la Copa Mundo que termina la próxima semana.

Para empezar, a partir del 20 de julio presenciaremos el espectáculo que brinden varias generaciones de políticos en el Congreso. Estarán los que irrumpen en la vida pública colombiana con el fervor de las nuevas generaciones y también aquellos que tienen más pasado que futuro en la gestión de la cosa pública. Por primera vez en muchos años, en el Parlamento habrá un partido de oposición con importante representación política y profundas bases populares que obligará la existencia de una coalición de gobierno disciplinada y eficiente. Veremos con entusiasmo los debates de control político alrededor de los más importantes temas nacionales y asistiremos a las deliberaciones sobre aquellos asuntos que se perfilan como prioridades en la legislatura que está a punto de iniciarse: la formulación del Plan Nacional de Desarrollo, la aprobación del presupuesto, la reforma tributaria y las puntadas iniciales de las reformas a la política y a la justicia, entre muchas otras cosas.

Pasada la instalación del Congreso y hechas públicas las prioridades legislativas, pasaremos a comentar los cambios que se darán en el nuevo gabinete ministerial. El Gobierno tendrá que tener en cuenta los resultados electorales y las coaliciones que le permitieron a Santos quedarse en el poder. Los nuevos ministros reflejarán las prioridades políticas para los próximos cuatro años y serán referentes para comprender el surgimiento de los liderazgos para el país de 2018. En menos de un mes empezaremos a entender la configuración de la segunda versión de la Unidad Nacional y sabremos quién ganó y quién perdió en las pasadas elecciones. Se acabará la incertidumbre para los divididos conservadores y terminará la expectativa para Petro y el Polo, quienes finalmente conocerán si les toca algo de representación política. Desde el 7 de agosto, no se especulará más sobre el papel del nuevo vicepresidente y sabremos si Vargas Lleras será el superministro que controlará varias carteras y ordenará la ejecución masiva en infraestructura y vivienda que ha prometido este gobierno.

En este semestre habrá política para rato. Además de lo anterior, se elegirá contralor y algunos magistrados. También se perfilarán candidaturas regionales que saldrán entre quienes renuncien al Gobierno y se quemaron en las pasadas elecciones. En estos seis meses el Consejo de Estado definirá la suerte de Petro y el presidente Santos, en ausencia de elecciones populares, definirá el futuro de todos los bogotanos.

Comprobaremos que la paz, sus acuerdos y sus protagonistas son fuente inagotable de controversia política. Sobre ella y el estado del orden público se montarán las campañas que busquen aumentar y sostener la favorabilidad del presidente Santos y también aquella que tiene como propósito promover su desprestigio.
Y no olvidemos que ahora son actores políticos los jueces y que desde las cortes también se delibera como si se tratara del Congreso. Así que no se preocupen. Se acaba el Mundial, pero arranca la política.
Twitter: @NicolasUribe

Nicolás Uribe Rueda

Abogado de la Universidad de los Andes, con estudios en Política Internacional en American University de Washington D.C., y Política Pública de la Escuela de Alto Gobierno de la Universidad de los Andes. Máster en Acción Política y Participación Ciudadana en el Estado de Derecho del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, la Universidad Rey Juan Carlos y la Universidad Francisco de Vitoria. Consejero Presidencial 2002-2004 y Representante a la Cámara por Bogotá entre los años 2006 y 2010. Consultor en Asuntos Públicos y de Gobierno a través de su firma Valure, fundada en 2011. Panelista de Blu Radio y columnista de El Espectador

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