14 Jul 2017 – 9:00 PM

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Por: Nicolás Uribe Rueda

Las elecciones del año entrante se realizarán en medio de un debate degradado por cuenta de recriminaciones mutuas, denuncias de corrupción y un ambiente generalizado de polarización. No será fácil encontrar espacio para las ideas y a los ciudadanos nos será difícil saber la verdad sobre los hechos en medio de tantas mentiras, manipulaciones y verdades a medias que ya empiezan a contaminar discursos y redes sociales.

 

Lo cierto, sin embargo, es que estas elecciones marcarán un punto de inflexión en muchas áreas, y por ello no resulta intrascendente un ejercicio en donde cada cual pueda empezar a delinear sus aspiraciones respecto de los temas y atributos de su candidato preferido. Una elección es siempre para mí una oportunidad para pensar en un futuro mejor, un espacio para oxigenar la política y renovar las fuerzas que se requieren para avanzar. Por ello empiezo mi reflexión sobre la elección presidencial del año entrante mencionando estos como algunos de los temas que quiero ver en la contienda electoral:

-Me gustaría ver a un presidente que con su liderazgo y a través del ejemplo recupere la credibilidad ciudadana en las instituciones, las aprestigie y las ayude salir del sótano de las encuestas de confiabilidad.

-Quiero un presidente que logre sacar una reforma a la justicia, a los organismos de control y al sistema electoral, para que los incentivos para llegar al poder estén alineados con el mérito, la transparencia y el servicio exitoso a los demás.

-Me gustaría votar por un candidato que sepa conseguir acuerdos políticos con el Congreso, pero que elimine de tajo los auxilios parlamentarios, práctica que impulsa malos políticos y pervierte las instituciones.

-Quisiera votar por un gobierno que tenga como prioridad al ciudadano, que reduzca el tamaño del Estado, baje impuestos, promueva en serio la creación de empresas, impulse la inversión extrajera, privilegie la contratación de jóvenes, defienda la seguridad jurídica, desarrolle una política de industrialización y elimine regulaciones innecesarias e incumplibles que impiden innovar y construir.

-Quiero un presidente eficaz, enterado de los temas, que haga que las cosas pasen, que cumpla sus promesas y que se aplique en implementarlas.

-Quiero un presidente que no extienda el ambiente de polarización ni se meta en el espiral inútil de las acusaciones, sino que promueva la deliberación política con P mayúscula. Un presidente que pueda convocar acuerdos nacionales.

-Quisiera un presidente que enderece aspectos del Acuerdo con las Farc, que les haga cumplir sus obligaciones y que no les coma cuento a sus constantes amenazas.

-Quiero un presidente que no tolere la corrupción en su equipo y que la castigue ejemplarmente. Alguien que recupere de los politiqueros a las instituciones y las ponga al servicio de los ciudadanos.

-Quiero un presidente con ideas, que las defienda sin complejos, que no esté siempre del lado de lo políticamente correcto, que no se deje amedrentar por los abusos de los medios de comunicación y que gire su capital político por sacar reformas adelante.

@NicolasUribe

 

Nicolás Uribe Rueda

Abogado de la Universidad de los Andes, con estudios en Política Internacional en American University de Washington D.C., y Política Pública de la Escuela de Alto Gobierno de la Universidad de los Andes. Máster en Acción Política y Participación Ciudadana en el Estado de Derecho del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, la Universidad Rey Juan Carlos y la Universidad Francisco de Vitoria. Consejero Presidencial 2002-2004 y Representante a la Cámara por Bogotá entre los años 2006 y 2010. Consultor en Asuntos Públicos y de Gobierno a través de su firma Valure, fundada en 2011. Panelista de Blu Radio y columnista de El Espectador

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