16 ENE 2015 – 9:17 PM

Nicolás Uribe Rueda

Este 2015, que comenzó lleno de noticias, está sin embargo atestado de incertidumbres.

En el escenario político son varios los temas que están sobre la agenda. La suerte del proceso de paz es sin duda el más relevante de todos. El presidente Santos no tiene sino este año para consolidar la negociación y llegar a un acuerdo que debe necesariamente ser refrendado popularmente en octubre, el mismo día de las elecciones regionales. Existen preguntas sobre si las Farc finalmente firmarán un acuerdo, si se hará en medio de un cese al fuego bilateral y en qué terminarán la participación política y la situación judicial de los cabecillas guerrilleros.

También tendremos elecciones regionales. Sabremos si la coalición de la Unidad Nacional juega como tal contra el Centro Democrático en las principales ciudades y departamentos, o si este partido, que aún no cuenta con ninguna representación local, es capaz de hacer acuerdos electorales, por ejemplo, con el Partido Conservador, que tiende a distanciarse del Gobierno. Sabremos la suerte de dos exvicepresidentes de la República, de varios exministros y del propio gobierno Santos, que debe apostarle a mantener la gobernabilidad en lo local. Ya veremos si la izquierda vuelve a ganar en Bogotá y si el uribismo puede construir una base política que le viabilice la maquinaria que necesita para jugar duro en las elecciones presidenciales de 2018.

Desde el punto de vista económico, el panorama colombiano también está lleno de incertidumbre. Pese a los resultados generales positivos de la economía colombiana en momentos de algunas dificultades externas, existen dudas sobre la capacidad de mantener el crecimiento, preguntas sobre el verdadero impacto de la última reforma tributaria en la inversión y cuestionamientos sobre las alternativas que tiene el Gobierno para enfrentar los efectos negativos de la caída del precio del petróleo y evitar un déficit fiscal aún mayor. Hay que ver qué sucederá con el consumo interno que será factor relevante del crecimiento, las tasas de desempleo y la situación de las exportaciones que no han podido aprovechar los acuerdos comerciales. Externamente, hay expectativas sobre lo que sucederá con ocasión de la recuperación de EE.UU., la situación de Europa, la desaceleración china y el panorama regional, en donde la situación interna de Venezuela puede derivar en una crisis.

El Gobierno tendrá que demostrar en 2015 que los proyectos de infraestructura sí arrancaron, que tomó las medidas necesarias para superar las dificultades que tienen los sectores minero y petrolero en diversos frentes, y que la industria, en un marco favorable de devaluación del peso, puede entrar en una dinámica de recuperación. El comportamiento del sector agropecuario será también factor determinante para la buena marcha de la economía, así como variable política fundamental para los debates electorales que se avecinan.

Algunos califican este como un año esperanzador. Otros creen que será particularmente difícil. Tanta divergencia en opiniones se debe en parte a cómo cada cual entiende la incertidumbre por la que atravesamos, que, a mi juicio, es la palabra clave para describir como arranca 2015.

Nicolás Uribe Rueda

Abogado de la Universidad de los Andes, con estudios en Política Internacional en American University de Washington D.C., y Política Pública de la Escuela de Alto Gobierno de la Universidad de los Andes. Máster en Acción Política y Participación Ciudadana en el Estado de Derecho del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, la Universidad Rey Juan Carlos y la Universidad Francisco de Vitoria. Consejero Presidencial 2002-2004 y Representante a la Cámara por Bogotá entre los años 2006 y 2010. Consultor en Asuntos Públicos y de Gobierno a través de su firma Valure, fundada en 2011. Panelista de Blu Radio y columnista de El Espectador

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