El Gobierno fue el autor o coautor del 43,5% de los proyectos aprobados durante el cuatrienio. 128 iniciativas que no agotaron su trámite deberán ser discutidas por el nuevo Legislativo.

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Foto de la Publicación de El Espectador
El nuevo Congreso iniciará labores el próximo 20 de julio, tras la instalación oficial por parte del presidente Juan Manuel Santos.

 

Sobre el Congreso que termina se ha discutido ya bastante desde el punto de vista cualitativo. Los colombianos conocen y deliberan con frecuencia acerca de las leyes aprobadas y también participan de manera cotidiana en el debate sobre aquello que seguirá pendiente en la agenda de reformas. Sin embargo, poco sabemos desde el punto de vista cuantitativo. Ignoramos cuáles son las prioridades regulatorias de los partidos y su eficacia en la tarea legislativa.

Desconocemos los temas que tienen mejor suerte en los debates y los ministerios más activos. No conocemos la carga de trabajo de los congresistas, la cantidad de proyectos discutidos y aprobados y los temas en los cuales hay mayor actividad parlamentaria.

Durante estos cuatro años de legislatura fueron presentadas 1.610 iniciativas y aprobados 333 leyes y siete actos legislativos, es decir, se convirtieron en ley algo más del 20% de los proyectos radicados. En la práctica, fue presentado algo más de un proyecto cada día y cada semana se convirtieron en ley de la República 1,6 iniciativas. En el tercer año (2012-2013) fue donde más iniciativas fueron radicadas para discusión (474) y menos leyes fueron aprobadas (44 y un acto legislativo), mientras que en la legislatura 2011-2012 sucedió todo lo contrario.

Ese año se radicaron 364 iniciativas —el menor número de todo el cuatrienio—, pero se aprobó el mayor número de leyes (117 y una reforma constitucional). Es claro también, y así es costumbre, que el primer año de cada período constitucional es aquel donde más capacidad política tiene el Gobierno para impulsar reformas. En este caso, cinco de los siete actos legislativos aprobados en estos cuatro años fueron votados en la legislatura 2010-2011.

Dentro de las 333 leyes aprobadas, 323 fueron ordinarias, nueve leyes estatutarias y una era orgánica. Durante estos cuatro años fueron presentadas y retiradas por sus autores 150 iniciativas, mientras que 1.079 fueron archivadas por vencimiento de términos o por decisión de las plenarias o comisiones en las que se discutieron. Asimismo, se tramitaron 67 proyectos que venían del período anterior y el Congreso 2014-2018 deberá discutir 128 iniciativas que no agotaron su trámite en este período y que quedan pendientes para la agenda que iniciará el próximo 20 de julio.

El Gobierno fue claramente el protagonista de la agenda legislativa, pues fue el autor o coautor del 43,5% de los proyectos aprobados en estos cuatro años, casi 15% por encima del Partido de la U, que resultó siendo la colectividad con mayor participación entre los proyectos aceptados. De las 340 normas que se convirtieron en ley o en reforma constitucional, 148 fueron de iniciativa gubernamental, 189 tuvieron origen parlamentario, dos provenían de las altas cortes y una sola de Fiscalía General de la Nación.

Ninguna de las dos iniciativas populares fue aprobada durante este período congresional. Los cinco ministerios más eficaces (midiendo porcentaje de proyectos presentados vs. aprobados) fueron en su orden: el de Relaciones Exteriores con el 46,7%, el del Interior con el 41,3%, el de Hacienda 37,7%, Justicia con el 31,5% y finalmente el de las TIC con el 28,2%. La más baja eficacia la obtuvo el Ministerio de Educación, con el 0%, pues fue autor o coautor de siete proyectos de ley y no logró la aprobación de ninguno de ellos en estos cuatro años.

El balance temático

Para analizar desde el punto de vista sectorial la agenda de proyectos del Congreso, fue necesario definir veinte temas que se identificaron previamente (ver gráfico). Cada proyecto, de acuerdo con la naturaleza del tema que trataba y su contenido específico, fue asignado dentro de alguno de estos campos y así logramos obtener un panorama interesante de lo que sucede en el Congreso en virtud de los contenidos de las discusiones. A partir de lo anterior se obtuvieron los siguientes resultados:

Los temas de mayor preocupación para el Congreso que termina en orden de importancia fueron, en primer lugar, aquellos asociados a la administración pública y la estructura del Estado; en segundo lugar los honores, las conmemoraciones y los asuntos culturales, y en tercer lugar, la justicia y la política criminal y penitenciaria. Estos tres temas representaron el 37% de los proyectos de ley discutidos en estos cuatro años.

A su vez, en lo que más proyectos se aprobaron fueron los honores, las conmemoraciones y los asuntos culturales, con 87 iniciativas; las relaciones internacionales, con 57, y la administración pública y la estructura del Estado, con 33. Estos tres temas representan el 52% de la agenda regulatoria exitosa de estos años. Es importante mencionar que, considerados de manera individual, las leyes de honores, conmemoraciones y asuntos culturales representan el 25% de los proyectos aprobados.

Muy pocos fueron los proyectos presentados en materia de vivienda (13), servicios públicos (20) y tecnologías de la información y la comunicación (27). En el caso de vivienda esto es interesante, dado que en esta área fue precisamente en donde se reflejaron importantes avances del gobierno Santos. En materia de familia y género, aunque fueron presentados 49 proyectos, solamente tres fueron aprobados (6%) y en asuntos de servicios públicos y vivienda apenas se aprobaron dos iniciativas.

También vale la pena destacar que los asuntos que tienen que ver con relaciones internacionales cuentan con gran prioridad dentro del Legislativo. Fueron presentados 76 proyectos en esta materia y 59 fueron aprobados, esto es, el 77% de las iniciativas que cursaron por el Congreso. Por el contrario, los temas de menor aprobación respecto de la cantidad de proyectos presentados son vivienda, cuyo caso ya mencionamos anteriormente, además de salud e infraestructura, con el 7% y el 9% de éxito en el trámite legislativo, respectivamente.
*Director General del Sistema de Información para la Gestión de Asuntos Públicos (Sidegap).

 

http://www.elespectador.com/noticias/politica/el-congreso-termina-articulo-502478

Nicolás Uribe Rueda

Abogado de la Universidad de los Andes, con estudios en Política Internacional en American University de Washington D.C., y Política Pública de la Escuela de Alto Gobierno de la Universidad de los Andes. Máster en Acción Política y Participación Ciudadana en el Estado de Derecho del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, la Universidad Rey Juan Carlos y la Universidad Francisco de Vitoria. Consejero Presidencial 2002-2004 y Representante a la Cámara por Bogotá entre los años 2006 y 2010. Consultor en Asuntos Públicos y de Gobierno a través de su firma Valure, fundada en 2011. Panelista de Blu Radio y columnista de El Espectador

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