Autor: Nicolás Uribe Rueda

29 Dic 2019 – 12:00 AM

Por: Nicolás Uribe Rueda

No debemos ir demasiado lejos para encontrar razones de peso por las cuales uno podría declararse un indignado. Basta con salir a la esquina para molestarse con el estado de las vías, con los sistemas de transporte, con la pobreza de nuestros conciudadanos, con el desempleo y, en general, con la inequidad y la falta de oportunidades. Leer las noticias, oírlas en radio y verlas en televisión reafirman lo que es obvio: pululan las ineficiencias, los abusos, la corrupción y las injusticias de todos los pelambres.

A pesar de un par de décadas de avances sustanciales, en Colombia todavía carecemos de casi tanto como aquello que hemos construido, y tal vez por eso lo que nos falta sobresale con vulgar notoriedad. Nada de lo anterior es, sin embargo, una novedad. Cualquiera que viva mínimamente conectado con la realidad nacional sabe de sobra lo que sucede en el país en el que vive y es consciente de sus virtudes e infortunios. Por ello no es fácil comprender las razones por las cuales parece original y creativo ahora gritar desaforadamente, como si se tratara de un gran descubrimiento, la situación de inequidad en la que vive nuestra patria.

Y no se trata de minimizar o de ignorar lo que sucede. La indignación es y será fuente para la acción política. El malestar acumulado encuentra en buena hora y a su debido tiempo su válvula de escape. Así ha sucedido antes y así seguirá pasando.

aumento-14

El 91% de las empresas renovadas y matriculadas ante el registro mercantil de Bogotá son microempresas

María Alejandra Ruiz Rico – mruiz@larepublica.com.co

Bogotá continúa consolidándose como la capital del emprendimiento de Colombia y como una de las ciudades más dinámicas de América Latina. Entre enero y noviembre se crearon 144.550 empresas y establecimientos de comercio, 14% más frente al mismo periodo del año anterior cuando se crearon 126.957.

El total de empresas y establecimientos de comercio activos a 30 de noviembre llegó a 788.675, de las cuales el 91,4% son microempresas; 6,1% pequeñas; 1,8% medianas y 0,66%, son grandes. Por su parte, el valor total de activos de las empresas alcanzó los $2.281.477 billones, distribuidos así: microempresas, $13.700 billones; pequeñas, $69.139 billones; medianas, $136.757 billones y grandes, $2.061.882 billones.

Nicolás Uribe Rueda, presidente de la Cámara de Comercio de Bogotá, aseguró que “Estas cifras demuestran que las empresas son el motor de la economía, de la generación de empleo, y son la base de la construcción de equidad. Debemos persistir en el desarrollo de un entorno más amigable con el emprendimiento, menos trámites, más seguridad jurídica y más facilidades para crear empresa”.

Redacción Economía.

La Cámara de Comercio de Bogotá respaldó el proyecto de ley de crecimiento económico que se encuentra en curso en el Congreso por considerar que impulsa el desarrollo.

}

Cerca de 57.000 empresas ubicadas en Bogotá-Región son potenciales beneficiarias del impuesto unificado.

El nuevo presidente de la Cámara de Comercio de Bogotá, Nicolás Uribe, salió a respaldar el proyecto de ley de crecimiento económico que se debate por estos días en el Congreso de la República por considerarlo “una herramienta fundamental para incrementar las tasas de crecimiento de la economía nacional” e hizo un llamado a diferentes sectores para sacar adelante la iniciativa.

La organización exaltó, mediante un comunicado, la figura del impuesto unificado bajo el régimen simple de tributación y dijo que “representa una alternativa integral para facilitar trámites y reducir costos asociados al cumplimiento de las obligaciones fiscales y pensionales, de los propietarios de pequeños negocios”.

La Cámara estima que cerca de 57.000 empresas ubicadas en Bogotá-Región son potenciales beneficiarios de este régimen especial y podrían incorporarse a la base de recaudo. Según la DIAN bajo esta figura hay más de 8.200 empresarios inscritos.

También dijo que este régimen voluntario reduciría ostensiblemente la carga tributaria, “generando mayores niveles de crecimiento y por tanto incentivos adecuados para el tránsito a la formalidad de las unidades empresariales que decidan acogerse”, afirmó Uribe. 

El gobierno proyecta la creación de más de 130.000 puestos de trabajo formal y de calidad, en el periodo 2020-2022, con la ley de crecimiento económico.

Además, el presidente de la Cámara de Comercio destacó que el proyecto de ley incluye condiciones tributarias más competitivas para el sector productivo del país porque disminuye la tasa efectiva de tributación, fomentando la inversión, mantiene el descuento del IVA sobre la importación a bienes de capital e incluye con medidas como el decrecimiento progresivo en el pago del impuesto de renta a micro, pequeñas, medianas y grandes empresas en los próximos cuatro años.

Por último, celebró que el articulado materializa la apuesta del gobierno de Iván Duque por la Economía Naranja con un mecanismo de renta exenta. “Gracias a esta medida se podrán invertir recursos adicionales en la consolidación de empresas de los sectores más variados como moda, turismo, gastronomía y eventos culturales, propiciando la generación de empleos formales desde el emprendimiento y principalmente la empleabilidad de talentos jóvenes”, destacó Uribe.

Temas relacionados

https://www.elespectador.com/economia/ley-de-crecimiento-economico-es-indispensable-para-el-sector-empresarial-ccb-articulo-896417

colombia1_1574377446

 

La movilización ciudadana reciente entre nosotros tiene, a mi juicio, una composición y explicación diversa que debe entenderse integralmente y ser analizada en su complejidad.En ella está presente un grupo de ciudadanos indignados que, de manera legítima y auténtica, encontró en las marchas una válvula de escape a su malestar por cuenta de la distancia que existe entre la realidad y sus aspiraciones. Se trata de una expresión solidaria, intempestiva, diversa y amorfa, de comprensión y compasión con quienes en nuestro país parecen soportar muchas cargas y recibir pocos alivios de nuestras instituciones y del modelo económico imperante. Es un movimiento lleno de empatía con el otro y con la naturaleza que, cansado de repetir silenciosamente sus demandas, encontró la oportunidad de subir el volumen a sus inconformidades y anda empeñado en ser oído de una vez por todas.