Mes: octubre 2019

 

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  • Quiero agradecer a la Junta Directiva de la CCB por la oportunidad que me brinda de servir a la ciudad y a sus empresarios desde la presidencia ejecutiva de la CCB. Se trata sin duda de un privilegio que vengo a desempeñar con dedicación, entusiasmo y transparencia. No me vengo a quedar con el honor, sino a asumir la responsabilidad.

 

  • Quiero agradecer por su apoyo al presidente de la República, doctor Iván Duque Márquez, con quien comparto los sueños de una generación empecinada en hacer bien las cosas. Su visión del sector privado y su apoyo decidido al empresariado colombiano son un activo que debemos saber aprovechar. Su orientación proempresa, proemprendimiento, pro-iniciativa privada, no me cabe duda, es la ruta adecuada que Colombia para construir la equidad que necesita. Desde la CCB, defenderemos el valor que imprime el sector privado y la iniciativa empresarial a nuestra sociedad. Lo haremos sin vergüenza, sin ambigüedades y sin complejos. Buscaremos trabajar de la mano con el gobierno nacional y avanzaremos en los programas y planes que están en marcha. Seguiremos apostándole a las políticas de promoción de la economía naranja, las fábricas de productividad y la transformación digital en la que toda Colombia debe estar empeñada.

 

  • Mi agradecimiento sincero a todos y cada uno de ustedes.

 

  • La CCB es un actor particularmente importante por su capacidad de incidencia y por la diversidad de herramientas con las que cuenta para promover y facilitar la tarea de los empresarios. De la mano de ellos, de la de ustedes, que aquí en la junta directiva los representan con solvencia, debemos trabajar para capitalizar los beneficios de un sector privado vigoroso. Queremos trabajar por impulsar una base empresarial innovadora, en permanente transformación, transparente, y dispuesta a comprender los cambios y las demandas de una sociedad que cada día exige más de sus empresarios. Que espera un comportamiento ejemplar de éstos como ciudadanos corporativos.

 

 

  • La CCB es una entidad que tiene credibilidad, capacidad de convocatoria, liderazgo social y fortaleza institucional. Mi misión será la de promover y acrecentar esos atributos y construir sobre lo construido para que los empresarios puedan desarrollarse en un entorno más favorable para nacer, crecer y aumentar su productividad. Nada ha hecho a la humanidad mas libre que el esfuerzo humano organizado en forma de empresa. Nada más redistributivo que una empresa.

 

  • La Cámara no ha sido instrumentalizada políticamente y así debe mantenerse. Trabajaremos con los gobernantes que los ciudadanos elijan este próximo 27 de octubre y buscaremos alianzas estrechas con los Gobiernos de Bogotá y Cundinamarca.

 

  • La CCB o es solo una entidad de registro, lo cual es ya bastante importante, es además un factor de transformación urbana, social, económica y cultural de Bogotá y la Región. Seguiremos adelante con entusiasmo apoyando esas plataformas planes y programas que hoy existen y que hacen de la CCB no sólo la casa de los empresarios sino también de artistas, diseñadores, ambientalistas, músicos, emprendedores e innovadores sociales. Esta institución se debe a sus empresarios y precisamente por ellos se ha convertido también en un actor fundamental en la transformación positiva de nuestra ciudad y nuestro departamento, por si misma, y a través de sus filiales. Seguiremos siendo una entidad activa, que facilite el diálogo cívico y gestionaremos medidas para facilitar el entorno de los negocios en Bogotá y en la Región.

 

  • La CCB deberá enfocarse en el fortalecimiento de las empresas y buscaremos trabajar para la base de la pirámide ampliando y perfeccionando el portafolio de servicios que la CCB ofrece, buscando siempre su ampliación y la construcción de soluciones que permitan accesos remotos, ágiles y eficaces.

 

  • Agradezco a la Dra. Mónica su amabilidad durante este año que he estado en la junta y su generosidad para llevar a cabo un empalme constructivo que permita a la CCB un periodo de transición sin dificultad alguna.

 

  • Quiero finalizar diciendo que el ánimo emprendedor me ha acompañado toda la vida. Durante el colegio, en algunas ocasiones con más éxito que en otras, fui vendedor de sánduches, camisetas y más tarde corbatas que dejaba en almacenes bajo la modalidad de consignación. Trabajé durante no pocas vacaciones como galponero en la granja de mi papá quien tenía una empresa avícola. Recientemente tuve una experiencia divertida cuando fui a matricular a mi hija en el colegio y la directora de admisiones me reconoció, no propiamente por haber sido congresista u opinador matutino por casi 10 años, sino por cuenta de haberle vendido a su mamá hace casi 25 años la más revolucionaria aspiradora de la época. Como consejero presidencial creamos los Encuentros de Productividad Juvenil que crecieron a partir del germen de Expocamello y participamos en la puesta en marcha del fondo emprender que hoy financia cientos de nuevas ideas. Cuando me retiré de la política, más de nueve años atrás, cree mi propia empresa que nació, como muchos otros emprendimientos, en la sala de la casa.

 

Por todas estas razones siento que comprendo a los empresarios y sus preocupaciones. Soy uno de ellos. Y sólo me resta decir, que como emprendedor, trabajaré sin descanso, para que, a muchos como yo, les lleguen también las extraordinarias oportunidades que la CCB ofrece, y así puedan también cumplir sus sueños.


Así lo reiteró Nicolás Uribe, nuevo presidente de la Cámara de Comercio de Bogotá que asumirá en el cargo el 16 de diciembre.

Nicolás Uribe, elegido nuevo presidente de la Cámara de Comercio de Bogotá.

Nicolás Uribe, elegido nuevo presidente de la Cámara de Comercio de Bogotá.

ARCHIVO PARTICULAR

POR:
PORTAFOLIO
OCTUBRE 18 DE 2019 – 07:31 P.M.

Tras la renuncia de Mónica de Greiff, presidente de la Cámara de Comercio de Bogotá desde 2013, la Junta Directiva de la entidad anunció este jueves que Nicolás Uribe Rueda será quien asuma la directriz a partir del 16 de diciembre del año en curso.

(Cámara de Comercio de Bogotá tiene nuevo presidente). 

Uribe, próximo a tomar las riendas de la entidad con 141 años de fundada, habló con Portafolio sobre los programas que le gustaría impulsar y los retos que se tienen a futuro.

¿Cuáles son las tres prioridades en las que trabará?

Primero, se debe generar valor para las empresas y empresarios, luego facilitar las herramientas para incrementar la supervivencia y la productividad de las compañías y tercero, hay que crear entornos adecuados para el desarrollo y seguridad de los negocios.

Aquí hay un tema que es clave y es acompañar al Gobierno en la estrategia de economía naranja, fábricas de productividad, y en los temas de transformación digital que hoy son una urgencia para el desarrollo de los negocios y la integración a un mercado globalizado de bienes y servicios.

¿Qué hay que hacer en materia de formalización?

El principal incentivo para la formalización es un marco jurídico y regulatorio justo, fácil y ágil. Se debe trabajar en unos trámites reducidos de creación de empresas y liquidación de las mismas, en posibilidades concretas para la facilitación de los negocios y sus procesos; es decir, entre más fácil y rentable sea ser formal, más incentivos existen para que las compañías opten por esta.

Los costos, trámites, dificultades y cero ventajas competitivas no pueden seguir motivando a la informalidad.

¿Cómo impulsar esto desde la Cámara?

La entidad ya ha hecho esfuerzos grandes para reducir los trámites de la creación de empresa, pero debemos continuar.

Temas como el que estaba en la Ley de Financiamiento alrededor de un tributo simplificado que aglutine todas las declaraciones de impuestos son claves porque para una microempresa es imposible presentar tantos tributos en lugares de manera simultánea.

Además, la posibilidad de tener ventanillas únicas para lograr la articulación institucional en un solo trámite y obtener permisos de manera simultánea, son escenarios que ya están identificados y hacen parte fundamental para impulsar a las pequeñas y medianas firmas.

¿Tiene programas concretos que le gustaría desarrollar?

Hay que trabajar desde diversas perspectivas, pero un ejercicio interesante, desde donde se puede construir cultura emprendedora y cariño por la empresa, sin duda es apuntándole a los más jóvenes.

Ojalá podamos hacer un programa entre los colegios de Bogotá que nos ayuden a construir la idea de que crear empresa y hacer negocios son un activo, no solo para el que lo realiza sino para la sociedad.

En línea con esto, sería bueno lograr que en los colegios de Bogotá se permita trabajar en ese propósito que los jóvenes de grados superiores puedan estructurar proyectos, vendan, paguen un tributo como elemento pedagógico alrededor de la importancia de pagar impuestos, hagan ejercicios de buenas prácticas de los temas que comercializan y tengan lugares para hacerlo.

Todo esto, en el marco pedagógico.

¿Por qué le preocupa el tema de generar cultura empresarial?

Me preocupa es que existe un ánimo antiempresarial en el país que hecha traste con las posibilidades de las empresas para generar y transmitir el valor que producen. Uno no puede amar el empleo, y no hacerlo con quien lo genera, un poco eso es lo que siento que esta pasando por ratos en nuestro país.

Construir cultura, desarrollar y explicar las razones por las que las empresas son tan importantes en la sociedad es una tarea que se está convirtiendo en una prioridad de las cámaras de comercio y se debe seguir apostándole a ello.

Los empresarios necesitan una voz para transmitir ese mensaje.

¿Desarrollarán programas específicos en capacitación?

La entidad ya tiene eso, creo que lo que debemos hacer es enfocarnos en las mipyme que son más del 90% del tejido empresarial del país.

Tenemos que seguir haciendo lo que la Cámara ya hace, pero debemos ser más eficaces y asertivos con la base de la pirámide empresarial. Ahí hay una tarea que hacer, no lo planteo como en lo que está mal y se debe hacer bien, sino en profundizar unas tareas que tendrá resultados importantes.

¿Cómo se les puede llegar de una manera más asertiva?

Ya se están haciendo muchas cosas, pero hay que buscar mayor pertinencia para esos niveles de desarrollo empresarial, yo creo que hay ejercicios en los que se tiene que implementar el tema de transformación digital que es importante para todos esos mercados, que brinda oportunidades, además de reducción de costos.

Ya veremos cómo se precisan esas iniciativas y cómo se complementan con lo que ya existe. La Cámara ha venido acertando en esta materia pero hay que profundizar en esta.

¿Cree que el trabajo de las cámaras del país debe estar más ligado?

Yo creo que las cámaras de comercio tienen presencia más allá del registro y se han vuelto referentes para desarrollo urbano, programas sociales y económicos.

Creo que se está haciendo una buena tarea. La red que existe a través de Confecámaras es importante, hoy existe transferencia de tecnología entre las cámaras, posibilidad de colaborar alrededor de iniciativas, planes y programas que se trasladan a las demás.

¿Cuáles cree que son los retos de la entidad?

Uno de ellos es convertirse actor principal en la construcción de diálogo cívico. La Cámara es importante en la generación de valor no solo para el empresariado, sino en temas urbanos, económicos, culturales y ambientales. Aquí hay una posibilidad enorme para trabajar.

Tenemos que hacer un esfuerzo grande para que los principales beneficiarios de los servicios de la Cámara generen mayor cantidad de iniciativas y empleos.

La Cámara debe seguir siendo una entidad que tiene credibilidad, que opera con transparencia, no se mete en el debate político, sino que construye valor.

zumo-buena

 

 

22 Sep 2019 – 12:00 AM

Por: Nicolás Uribe Rueda

 

Es natural que el debate político incorpore a la discusión nacional cuestionamientos sobre las políticas y programas del gobierno de turno. Incluso cuando las apuestas son innovadoras, retadoras cultural e intelectualmente, en algunas ocasiones hasta corren el riesgo de ser objeto de burla, pues con ellas se cuestionan conceptos tradicionales, anclados por décadas en el imaginario colectivo. Es lo que pasa, por ejemplo, con la apuesta del presidente Duque por la economía naranja, un sector novedoso, soportado en el potencial creativo de la sociedad, que estaba completamente invisibilizado por las aproximaciones tradicionales a nuestro sistema productivo y completamente ausente de las prioridades de política pública.

 

Y a pesar de que para 2018 las industrias creativas representaban cerca del 3 % del PIB mundial y tenían tasas de crecimiento superiores al 7 % (Confecámaras, citando a E&Y y Unctad 2018), aquí en la casa todavía algunos sectores la perciben como un capricho gubernamental. Afortunadamente, y a pesar de los escépticos que descreen o desconfían de todo aquello que no conocen, el cuento de la economía creativa empieza a tomar forma en nuestro país, jalonado por el impulso decidido del Gobierno y la información que empieza a servir para un análisis objetivo y la formulación de política pública. Por ello mismo, no debe pasar desapercibido el reciente informe presentado por Confecámaras en su congreso anual la semana pasada en Cartagena, en donde se comparten cifras y criterios relevantes que nos permiten entender las dimensiones, oportunidades y desafíos de la economía naranja en nuestro país. Algunos datos relevantes son los siguientes:

empresa
4 Oct 2019 – 10:34 PM

Por: Nicolás Uribe Rueda

 

Un interesante debate ha sido abierto en estas últimas semanas por cuenta de las declaraciones del presidente del BID, Luis Alberto Moreno, quien en difundida entrevista sostiene que los líderes empresariales andan ausentes del debate político colombiano, manteniendo “un bajo perfil”, mientras el populismo avanza y se consolida en el mundo occidental una tendencia política anticapitalista y antiempresarial.

 

Y lo cierto es que Moreno no está loco. Por el contrario, pone de presente en nuestro país un debate en el que está inmerso el mundo entero, impulsado incluso por los líderes de grandes corporaciones y conglomerados económicos (ver, por ejemplo, Business Roundatable). En las discusiones sobre la materia, no sólo andan preguntándose por los límites y posibilidades del capitalismo, sino que incluso evalúan cuál debería ser el nuevo rol de la propia empresa privada en la sociedad, en un momento en el cual la maximización de utilidades para los accionistas, el pago de impuestos y la generación de empleo no parecen suficientes.

 

Gústenos o no, esa es la realidad. Empleados y clientes, medios de comunicación, partidos políticos y sectores de la opinión exigen más de las empresas y quieren verlas comprometidas no solo con la satisfacción de los intereses de sus propietarios, sino también directamente vinculadas en causas sociales, asumiendo posiciones éticas sobre su entorno, compenetradas con sus comunidades, haciéndose responsables incluso de externalidades sobre las cuales pueden no tener capacidad de incidencia. Ahí están, por ejemplo, las cuestiones ambientales y de salud pública, la responsabilidad extendida del productor, la calidad del empleo y las demandas de inversión en las comunidades.

Las “Empresas B”, aquellas que dicen ser no sólo las mejores del mundo, sino las mejores “para el mundo”, son un buen ejemplo para entender por dónde va la cosa, pues hábilmente combinan la necesidad del ánimo de lucro empresarial con la idea de un propósito; el de dar solución a problemas sociales concretos, tales como los intereses puntuales de los empleados, los proveedores, los clientes y el medio ambiente.

paz

8 Sep 2019 – 12:00 AM

Por: Nicolás Uribe Rueda

 

Solo era cuestión de tiempo para que este grupúsculo de rufianes volviera al monte. Se trata del mismo sector que desde el primer día quiso dilatar, entorpecer y torpedear una negociación que habría podido ser razonable, que habría podido arrojar un acuerdo posible de implementar y permitido una negociación acorde con las tácitas líneas rojas inscritas en la mente y los corazones de los colombianos.

 

Se ignoró en La Habana esta realidad, y a la postre y con afán se suscribió un acuerdo con cláusulas pétreas y cargas exorbitantes para la democracia colombiana y para un amplio sector de la opinión. La facción radical de la guerrilla, la misma que está nuevamente en armas, estiró hasta donde pudo el acuerdo en favor suyo y, ciertamente, logró casi todo cuanto quiso, amenazando con el abandono del proceso. A pesar de sus abusos y perversiones, encontraron terreno fértil a sus presiones en un grupo de negociadores del Gobierno dispuestos a firmar cualquier cosa con tal de que el anhelado acuerdo no se les fuera de las manos. Eran tan poderosas sus amenazas y tan sumisos sus interlocutores, que pocas veces encontraron negativas.

sexual

 

25 Ago 2019 – 12:00 AM

Por: Nicolás Uribe Rueda

 

Hace dos días amanecimos indignados por cuenta de un informe del Inpec según el cual cerca de 2.800 abusadores sexuales de menores quedarán libres en los próximos cinco años, a pesar de que estos delitos tienen las penas más altas. De acuerdo con Medicina Legal, en 2018 se cometieron 64 abusos cada día.

 

Días antes salieron de la cárcel el magistrado que se dice era el jefe del cartel de la toga y un reconocido defraudador de la salud. Cuando en el buscador de Google se pregunta por noticias con “vencimiento de términos” aparecen más de 73.000 resultados en 0,19 segundos. Reficar, Interbolsa, alcaldes corruptos, narcos, guerrilleros y demás, todos vía fast track, de regreso a la organización delincuencial de donde fueron extraídos. Billones de pesos se pierden por corrupción y los condenados se cuentan con los dedos de una mano. Es el pan de cada día. Corruptos de profesión ven la sanción penal como un simple riesgo laboral que, con baja probabilidad de ocurrencia, están dispuestos a correr.

pactos

 

 

9 Ago 2019 – 10:38 PM

Por: Nicolás Uribe Rueda

 

Era previsible que quienes perdieron las elecciones en 2018 no tuvieran siquiera el interés de analizar en detalle las realizaciones del presidente Duque en este primer año de gobierno. Y no lo hicieron porque para ellos nada que sea diferente a lo propio es democrático y mucho menos podría ser bueno. Por eso, ignoraron en su análisis de este primer año la ley de punto final en materia de salud, la reactivación del sector de hidrocarburos, el acuerdo estructural para resolver la deuda histórica con la universidad pública, la reducción en las cifras de deforestación, el avance en la agenda de energías renovables, la política de economía circular o el extenso abanico de estrategias, planes y programas que se han puesto en marcha para que Colombia pueda enfrentar los desafíos que plantea la cuarta revolución industrial. Omitieron en su balance los tangibles avances en el cumplimiento de las obligaciones con los desmovilizados de las Farc y el esfuerzo para proteger a los líderes sociales. Es curioso que sean incapaces incluso de rodear al presidente en su decisión irrevocable de acabar con la mermelada, y con ella poner fin a la práctica más corrupta de la política colombiana, aquella que significaba comprar con presupuesto público la aplanadora de voluntades que, sin deliberación y a pupitrazo limpio, aprobaba sin reparos todo aquello que el Gobierno ponía en consideración del Congreso.

 

proceso

 

14 Jul 2019 – 12:00 AM

Por: Nicolás Uribe Rueda

 

El proceso de paz es un hecho consumado desde el punto de vista político e institucional y, como tal, es necesario implementarlo de la mejor manera posible, aunque subsistan los mismos reparos y prevenciones que surgieron desde cuando se conocieron por primera vez las filtraciones de los textos que se negociaban en La Habana. No se trata de un cambio de opinión; es simplemente una aproximación pragmática, que sugiere desde múltiples aristas que desmontar lo construido hasta ahora es peor que seguir adelante.

 

Por tanto, una agenda política, orientada por ejemplo a acabar con la JEP o a sacar a estas alturas a los criminales de lesa humanidad del Congreso, me parece inconveniente, aunque nunca he dejado de pensar que fue un grave error haber creado esa jurisdicción desarticulada y sin controles y permitido una simbólica absolución política de criminales sin pasar por el cedazo de la justicia, sin reparar y sin pedir perdón. Suena paradójico, pero es cierto; a estas alturas es necesario implementar una serie de correcciones al proceso de paz, incluso en contra de quienes lo promovieron, para que al propio proceso de paz le vaya bien.