Mes: junio 2016

17 JUN 2016 – 9:00 PM
Nicolás Uribe Rueda

Colombia está en medio de una discusión absurda, políticamente orientada para plantear mentirosos dilemas entre las actividades mineroenergéticas y su compatibilidad con el agua, la agricultura, el medioambiente y las costumbres de las comunidades.

Es increíble, pero aquí aún encuentra eco la idea de que al explotar una mina la gente debe decidir entre el oro y la vida o cuando se extrae petróleo se debe renunciar a tener fuentes hídricas.Bello Horizonte, en Brasil, es una ciudad de más de dos millones y medio de habitantes rodeada por minas a cielo abierto, algunas en operación y otras en proceso de reforestación (No tienen que ir, basta verlo en Google Earth). Como es obvio, no hay una crisis de sed ni una epidemia de intoxicaciones. Esta ciudad es la capital del Estado de Minas Gerais (Minas Generales) y su equipo es el Atlético Mineiro (El noveno más costoso de la liga brasilera).La Mina el Teniente, en Chile, es la explotación subterránea de cobre más grande del mundo. Está ubicada a 50 kilómetros, aguas arriba, de la ciudad de Rancagua, en el valle del Cachapoal, en donde el 80% del área plantada se dedica a la producción de los deliciosos vinos chilenos.

Claramente esto demuestra que tanta amenaza y falso dilema solo tiene sustento ideológico, lleno de prejuicios, capaz de generar conflictos que priven a la gente de las oportunidades que brindan actividades legales que se pueden hacer con perfecto apego y vigilancia a estándares internacionales que garantizan la protección del ambiente y la conservación de las fuentes hídricas y las culturas tradicionales.

Pero siendo francos, lo que sucede en Colombia no es una discusión sino una guerra, una ofensiva contra las actividades extractivas y la industria mineroenergética. No de otra forma se explican tantos elementos que intrigan para que cada día sea más difícil perforar un pozo petrolero, construir una mina o hacer una hidroeléctrica.

El Ministro de Hacienda presentó en el Congreso de la República el nuevo marco fiscal de mediano plazo denominado “Hacia una nueva economía”. Las proyecciones incluidas en este informe son supremamente relevantes para la toma de decisiones y el análisis de la economía colombiana. Por ello, se transcriben aquí algunas menciones importantes sobre su contenido y se incluye un link para la consulta

Marco Fiscal

De acuerdo con el Comunicado de Prensa expedido por el Ministerio, vale la pena resaltar:

  • Se prevé un déficit fiscal total del Gobierno Nacional de 3,9% del PIB para 2016. Para los años 2017 y 2018, el Comité Consultivo de la Regla Fiscal delimitó el déficit total del Gobierno Nacional en 3,3 % y 2,7 % del PIB, respectivamente. Estas cifras reflejan el compromiso del Gobierno Nacional con llevar a cabo un ajuste oportuno y contundente en las finanzas públicas.

Junio 3 de 2016

Nicolás Uribe Rueda

Los colombianos vivimos un frenesí noticioso por cuenta de la avalancha de acontecimientos diarios que es necesario registrar. Pasamos de noticia en noticia y de sobresalto en sobresalto. Un tema muere, simplemente cuando irrumpe algo más escandaloso, impactante o degradante.

Vale la pena entonces prepararnos para lo que viene, pues lo que nos espera en el inmediato futuro será de infarto, de definiciones y de profundas transformaciones. Lo que pasa en la política y en el marco regulatorio, lo que vendrá con ocasión de la implementación de los acuerdos de La Habana y lo que implica la nueva realidad de la economía y de la justicia harán de Colombia en el 2017 un país muy distinto al que tenemos. No sé si para bien o para mal, pero no exagero al decir que a la Colombia de hoy sólo le quedan unos meses de existencia.