Mes: mayo 2014

Nicolás Uribe Rueda

No sé si soy ingenuo al pensar que el nivel de agresividad y de violencia en esta campaña ha puesto en peligro la salud de las instituciones.

A mi juicio, sólo algunos han dado ejemplo de cordura. Políticos, opinadores, medios e incluso instituciones oficiales han intervenido en el debate, unos de manera ilegal otros groseramente, muchos, en todo caso, excediendo los límites de lo que es aceptable en el marco del derecho de opinar y pasando veladamente a la calumnia y a la descalificación grosera de quienes aspiran al solio de Bolívar. Lo anterior ha convertido esta elección no en una fiesta de la democracia sino en una aparente competición de criminales, en donde solo al final se lograron comparar las tesis de los diferentes candidatos y hacer visibles a quienes no intercambiaron golpes bajos. Ponerse a pensar tan sólo en el ejemplo que se ha dado a quienes se iniciarán mañana en las costumbres democráticas, implica un triste augurio.

Nicolás Uribe Rueda

Obnubilados o entretenidos por la campaña electoral y sus escándalos, tal vez no todos advierten todavía el peligroso camino que estamos recorriendo como sociedad.

En primer lugar, es evidente que estamos viviendo algo muy parecido a un bloqueo institucional, en donde no somos capaces de sacar adelante las reformas que necesita Colombia. Como ejemplo, basta citar las dificultades que han quedado en evidencia para tramitar una reforma a la justicia que contribuya a mejorar la prestación del servicio público y a sacar del sótano de las encuestas de favorabilidad una función estatal que resulta indispensable para la convivencia pacífica.